Una salvadoreña se armó de valor y corrió de su negocio a los tiktokers hondureños que andan por varios pueblos del país, incluído el llamado Supremo.
Todos ellos se encuentran haciendo videos en El Salvador y llegaron a una tienda de antigüedades en Sonsonate, en lugar de apreciar el lugar, comenzaron hacer relajo y hablar vulgaridades, la señora llegó y pidió que mejor se retiraran del lugar.
Aunque en tiktok a la señora le ha caído de todo, en FB y X la han apoyado mucho por defender su valor.
El reconocido influencer hondureño “Supremo” continúa fortaleciendo su conexión con el público salvadoreño, sin embargo su carisma no es agradable para todos.

Leave a Reply